Empresas Fintech en México: ¿qué son?

Empresas Fintech en México: ¿qué son?

16.01.2020 12:45 h
5 min

Las empresas Fintech incursionaron hace relativamente poco tiempo en el mercado financiero, revolucionándolo en forma espectacular.

El vocablo Fintech se acuñó mediante la conjunción de dos términos ingleses que son Finance (finanzas) y Technology (tecnología). Traducido en forma literal se podría decir que se trata de empresas de tecnología financiera, sin embargo, el concepto se refiere en realidad al uso de la tecnología como base para prestar los servicios financieros, lo que hace una sutil pero importante diferencia.

 

De alguna manera, el término Fintech, se refiere a las empresas prestadoras de servicios financieros cuya base exclusiva de operación es a través de las tecnologías de la información y la comunicación, también conocidas como TIC’s. Más concretamente, son las empresas prestadoras de servicios financieros cuya plataforma de operaciones se finca exclusivamente en la base de Internet.

 

El acelerado impulso del sector financiero de volverse una industria cada día más tecnologizada viene ocurriendo desde hace ya, al menos, 50 años. Evidentemente que con cada nuevo avance tecnológico, especialmente en el ramo de la electrónica, el cambio se hace más rápido. De este modo, en muy poco tiempo hemos pasado de los primeros cajeros automáticos, limitados a darnos un poco de dinero en efectivo, a la posibilidad de solicitar y obtener préstamos inmediatos a través de un teléfono móvil.

 

Hasta el siglo pasado, los servicios financieros (aún los electrónicos) se encontraban siempre anclados a las instituciones de la banca tradicional. No fue sino hasta el año 2000 que una empresa, completamente ajena al sistema bancario, lanzó por vez primera su oferta de servicios financieros ubicándolos enteramente en Internet, con lo cual dio nacimiento formal al Fintech.

 

Si bien aquellos primeros servicios se pudieron y aún se pueden disfrutar en México, fue apenas en el año 2011 que se constituyó la primera empresa mexicana Fintech y, desde ese día, el número no ha dejado de crecer. Se estima que la cantidad de empresas formalmente organizadas es superior a 238, que han otorgado préstamos por más de 1700 millones de pesos y que cuentan con un número aproximado de 540 mil usuarios.

 

Las cifras alcanzadas hasta el momento podrán no ser muy impresionantes, pero son muy buenas si consideramos que cada empresa de este sector necesita un promedio de 5 años para consolidarse.
En la medida que el segmento vaya generando confianza en el consumidor, su crecimiento en el futuro cercano será, con seguridad, de carácter exponencial, pues son cada vez más los clientes interesados en utilizar este tipo de servicios.

 

Tipos de Fintech

Cuando escuchas los términos banca, finanzas o créditos, quizá te vienen a la mente los servicios que han caracterizado a este sector desde la antigüedad. Es necesario, sin embargo, que sepas, que las empresas Fintech se distinguen por ser sumamente diversas entre sí e, incluso, hay muchas que son de carácter altamente especializado.

 

Algunas de las más comunes que podrás encontrar son:

 

– Especialistas en financiamiento para personas y empresas.
– Especialistas en la transferencia de fondos.
– Asesoramiento financiero e inversiones.
– Gestión de pagos y cobros a través de dispositivos móviles.
– Asesoramiento para invertir.
– Asesoramiento en finanzas personales.

 

También existe una categoría en la que se ubican las empresas que te ofrecen servicios de valor agregado en la gestión de la información.
Debido a la amplia oferta existente, encontrar la mejor opción disponible suele ser una labor complicada y que no necesariamente podrás realizar exitosamente sin la ayuda de una herramienta para tal propósito.

 

Así es como tenemos las Fintech especializadas en:

– Comparadores financieros.
– Comparadores de préstamos.
– Comparadores de inversión, entre otras.

 

No hemos listado todas y, como ya habrás comprobado, el abanico de opciones es amplio. Por supuesto, existen empresas que reúnen varios de estos productos dentro de un mismo portafolio de servicios, pero, aun así, el número de especialidades sigue siendo alto y, con seguridad, continuará creciendo.

 

Dos características que sí son comunes a todas las empresas Fintech es que ofrecen sus servicios exclusivamente online y ponen a tu alcance herramientas que, en otro tiempo, estaban limitadas a los funcionarios bancarios. De este modo, hoy en día cuentas con más información y mejores herramientas que nunca para ayudarte a potenciar tu capacidad de operar y tomar control sobre tus recursos financieros. Una de sus herramientas son lo simuladores de préstamos bancarios, que te ayudan a elegir el mejor préstamo según tus características económicas.

 

Posiblemente, los usuarios más beneficiados de la existencia de esta nueva banca electrónica son los emprendedores nóveles, quienes, por regla general, encontraron siempre en las instituciones tradicionales enormes obstáculos para acceder a los servicios financieros que requieren para el éxito de sus negocios.

 

Por fortuna, en un mundo en el que el trabajo como siempre se ha concebido es cada vez más escaso y el número de emprendimientos independientes es cada vez mayor, la banca electrónica ha surgido para ocupar el espacio vacío y resolver el viejo dilema del financiamiento para quien no cumple con los requisitos de la banca tradicional.
Existe un elemento todavía en desarrollo y que debe ser considerado con la debida prudencia. Y es que el arranque de muchas de las empresas Fintech que hoy operan en el mercado mexicano tuvo lugar antes de que hubiera una ley específica que regulara su actividad.

 

Con la nueva ley apenas vigente desde marzo del 2018, el gobierno de México tomó la decisión de otorgar un período de gracia para que las empresas nacidas antes de la existencia de la misma adaptasen sus políticas y procedimientos para cumplir cabalmente con el nuevo marco regulador. El plazo vence en septiembre del 2020 y, aunque no se esperan sorpresas o dificultades, cabe la posibilidad de que alguna de las empresas no cumpla con la nueva regulación y se vea forzada a dejar de prestar sus servicios, al menos de manera temporal.

 

Si bien es verdad que el período de transición puede llegar a generar un cierto grado de nerviosismo, la certeza jurídica que ofrece la nueva ley, convierte a México en un interesante polo de atracción e inversión de capitales. Esto, en todo caso, potenciará a la industria Fintech en beneficio de sus operadores pero, sobre todo, de los usuarios del sistema.

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